9+1 razones por las que trabajo en Sngular

Sngular MIT

Cuando me fui con Dani, Emilio y César a Boston

Una de las actividades a la que más tiempo dedico al día es a expresar de forma emocional, pero a partir de argumentos objetivos, por qué Sngular es la empresa más adecuada para hacer un proyecto digital construido sobre tecnología. Esa explicación debe ser única, específica para cliente con el que hablo y para cada proyecto que presento; y debe ser algo diferente de lo que podría contar cualquier otra empresa de las que están tratando de hacer las cosas que hacemos en Sngular. Hasta que no encuentro esa propuesta de valor diferencial no me quedo tranquilo, noto que algo me falta y no doy por terminada una propuesta.

Hoy en cambio voy a escribir sobre por qué creo que cualquier profesional de tecnología interesado por su carrera debería pasar por Sngular, marcarse unos objetivos a medio plazo, conseguirlos, y a partir de ahí comprobar si tiene recorrido o no.

1) Tenemos cultura de startup. Es normal, aplicamos los principios del agilismo, organizaciones distribuidas, equipos por conocimiento técnicos… y sobre todo, delegamos la toma de decisión porque no creemos en las organizaciones basadas en Comités y en Burocracias. No sólo tenemos cultura de startup, es que hace años montamos una y luego se la vendimos a Amazon. Todos los años invertimos en proyectos de emprendimiento, a veces tiempo, otras dinero, siempre en nuevas ideas que nos ilusionan y que pensamos que tienen futuro.

Soy una persona flexible que se adapta

2) Unidos somos mejores. Tenemos claro que el todo es más que la suma de las partes. Nos gusta trabajar en equipo porque sabemos que de la unión de las capacidades de las personas y de su mezcla se crea valor. Sabemos que en realidad el Llanero Solitario iba con su caballo Silver y con Tonto el Comanche.

Quiero llegar lejos, no quiero llegar rápido

3) Construimos software, no somos una empresa papelera. En Sngular nos dedicamos a crear e implementar la ventaja competitiva de nuestros clientes. No estamos aquí para rellenar documentos, ni queremos sepultar a nadie con papeles. Por cierto, que respetamos profundamente que haya gente que lo haga (siempre que sean responsables con el medio ambiente).

Me gusta construir

4) Acabamos lo que empezamos, nunca dejamos las cosas a medias. No sólo somos una empresa de tecnología, es que siempre terminamos lo que empezamos. Incluso a veces terminamos lo que otros empiezan. Eso significa “compromiso”, una de tantas palabras prostituidas del sector. Sabemos que las cosas se tuercen, incluso sabemos que algunas nacen torcidas. Sinceramente, nunca nos ha preocupado de quién sea la culpa, sabemos que alguien tiene que terminar los proyectos, y esos somos nosotros. Es nuestra forma de entender el “compromiso”.

Nada termina hasta que está terminado

5) Retos técnicos por doquier, porque nos gusta cacharrear. Tenemos la suerte o la desgracia de trabajar con tecnologías de vanguardia. Sí, esas de las que no hay mucha documentación, con tendencia a ser versiones previas o beta, adoptadas por pequeñas comunidades incipientes, donde quizá no haya mucha gente a la vuelta de la esquina para preguntar. Esas tecnologías disruptivas que traen una promesa de eficiencia y productividad que nadie quiere pasar por alto, y que alguien tiene que ser el primero en poner en producción. Como cuando empezamos a trabajar en entornos reales con Amazon AWS en 2009, con Angular y BackboneJS en el año 2012, con Polymer desde el 2014, etc.

Tengo espíritu aventurero y me gusta explorar

6) Reconocimiento y visibilidad de nuestros proyectos. En Sngular hacemos proyectos que impactan en la sociedad.Tiendas online, startups, apps móviles, bancas digitales, aplicaciones corporativas… nuestros proyectos salen a la luz y los usan las personas. Son prácticos porque tienen como objetivo hacer un poquito mejor la vida de la gente que los usa. A veces incluso lo consiguen. Lo importante es que nuestro trabajo no acaba en un cajón, ni cogiendo polvo en una biblioteca.

Por fin podré contarle a mi abuela a qué me dedico

7) Excelentes personas. Antes que profesionales somos personas, y en particular en Sngular además queremos trabajar con grandes personas. Con gente que tiene una mente abierta, que sabe compartir, que cree en el trabajo en equipo, y que deja lo que está haciendo para ayudar a un compañero en apuros. Esa clase de personas que nunca son un obstáculo ni un pero, sino un apoyo. La gente que quieres tener a tu lado cuando llegan los problemas, porque te hace sentir que no estás solo. La verdad es que para mí es una suerte trabajar con tantas personas que el mero hecho de intentar nombrarlas sería sonrojante. También ha sido una suerte haber trabajado con otras muchas personas que luego tomaron otros caminos como las sucias comadrejas que son.

Lo importante son las personas

8) Referentes técnicos. Siempre decimos que no importa la antigüedad o la experiencia, en Sngular esperamos que todo el mundo sea el mejor en su trabajo. Fomentamos una cultura en la que cualquiera puede aportar y donde de todo el mundo se puede aprender. Nos gusta que las personas tengan un referente, es más, nos gusta que las personas puedan convertirse en referente. Es una pena que nuestros compañeros tengan más interés por trabajar, aprender y construir que por conseguir followers; pero aquí se aprende cada día.

Reconozco que tengo mucho que aprender

9) Aspiraciones en el largo plazo. Si llevamos desde el año 95 en tecnología y seguimos creciendo año tras año es porque nunca tomamos decisiones pensando en el corto plazo y en salir del paso. A veces nos toca tomar decisiones difíciles, pero lo hacemos siempre desde la coherencia con nuestros valores, y pensando que en el largo plazo será lo mejor. Y sobre todo, que nos gusta poder mirar a los ojos a las personas y poder cruzarnos con ellas por la calle sin tener que agachar la cabeza.

Quiero construir catedrales, no picar piedras

Seguramente cada uno de las 320 personas que hacen Sngular tendrán sus propios motivos de por qué han elegido trabajar aquí; estos sólo son los míos y responden a mi vivencia personal después de 6 años. Se que habrá gente que lo verá de otra manera, lo cual es respetable y sano. Pero estos son mis 9 motivos, si los recorres verás que el más importante es TU CARRERA. Si crees que son lo suficientemente buenos para ti, echa un vistazo a nuestras oportunidades en Madrid, Oviedo, Badajoz, Dallas, Birmingham o Ciudad de México http://sngular.team/es/jobs

¿Y en tu caso? ¿Qué es lo que hace que todas las mañanas vayas a tu trabajo, y no a otro?

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El Mito de la Búsqueda Pasiva

Buscar es Ganar

No sé vosotros, pero cada vez que leo o escucho el término “estoy en búsqueda activa”, se activa algo en mi cerebro que me hace pensar sobre el concepto de “búsqueda pasiva“. Que me parece terriblemente fascinante por su propia contradicción.

Ojalá fuera lingüista, seguro que lo entendería; pero no lo soy, así que no dejo de preguntarme ¿por qué seremos así de gilipollas snobs los modernos? Buscar es un verbo; en castellano, un verbo expresa acción o proceso. El verbo es inherentemente activo (con la excepción de los copulativos “ser”, “estar” y “parecer”)

Verbos Copulativos

Son dos leones que parecen estar copulando (Imagen de blabla blabla)

Por eso, buscar oportunidades profesionales es doblemente activo en sí mismo. Por el propio verbo en sí (aspecto gramatical) y por lo que implica (aspecto semántico). Cuando buscamos, hacemos lo necesario para encontrar o conseguir algo. En el caso de una oportunidad profesional supone:

  • Conocer o definir tus capacidades
  • Entender quién puede necesitarlas
  • Conseguir el interés de esas personas
  • Convencer a la persona que la empresa / proyecto será mejor contigo a bordo
  • Generar el deseo de la incorporación
  • Negociar las condiciones

Vamos, lo que viene siendo dominar el proceso de Tu Venta Efectiva. Es curioso, pero etimológicamente, no esta claro de dónde proviene el verbo “buscar”. Hay una teoría que indica que pudiera provenir del latín “poscere” (pedir).

Auque hay otra teoría que dice que viene del indo-europeo “bhudh-sko” (ganar). Como dice el refrán “beggars can’t be choosers”, así que a mí la etimología que más me gusta es esta segunda.

El profesional L’Oreal

¿Entonces, qué es la búsqueda pasiva? La búsqueda pasiva significa que no me voy a tomar la molestia de hacer nada, porque soy un profesional L’Oreal (osea, un profesional “yo lo valgo”).

En ese caso, dejamos de ser el sujeto y nos convertimos en Complemento Directo. Perdemos el derecho a dominar la acción del verbo, y pasamos a ser meros receptores de la misma. Ya no hablamos de buscar, sino de ser buscado (y encontrado)

 Caza Pasiva

Está en Caza Pasiva (Imagen de oresART)

Es Búsqueda Pasiva, porque la persona se convierte en el sujeto paciente de la acción del verbo. Digo paciente porque hay que tener mucha paciencia para estar mirando pasar las oportunidades profesionales por la ventana, o para estar sentado en el sofá esperando que suene el teléfono.

Quizá en ese caso, buscar se convierte en un verbo copulativo: si te dedicas a la Búsqueda Pasiva de oportunidades, puedes darte por jodido copulado. El resto de cazadores que hay ahí fuera no te van a dejar ni las mondas.

Publicado originalmente en LinkedIn Pulse

Cómo disfrutar las Reuniones Improductivas

En ocasiones voy a Reuniones Eficaces

Las reuniones eficaces no existen. Punto. Dejemos de darle vueltas. Dejemos de invertir tiempo y dinero en conseguir que lo sean. De publicar estudios y papers, de inventar metodologías, de publicar carteles en las salas de juntas. Cuanto antes nos demos cuenta mejor. Si usamos el número de resultados de búsquedas en Google como muestra del interés en un término, haceos a la idea de que “reuniones eficaces” con 22 millones de resultados está más cerca de “sexo gratis” (26 millones) que de “calentamiento global” (4,5 millones). Y los expertos siguen sin ponerse de acuerdo en que exista alguna de las tres cosas

Homer Sleep Glass

Mantener una mirada inteligente mientras echas una cabezadita es una opción

Hay muchos motivos por los que una reunión se convierte en algo improductivo, casi tantos como personas. En general, tienen que ver con la falta de interés en el objeto de la reunión, la tendencia a dar vueltas en círculo en lugar de avanzar, la necesidad de imponer el criterio de uno frente al resto, la incapacidad para tomar decisiones, etc.

¿Cómo reaccionamos ante las reuniones ineficaces? Una encuesta de Verizon aporta datos demoledores al respecto:

  • El 96% admite que se ha escaqueado de alguna reunión
  • El 95% confiesa haberse saltado alguna parte
  • El 91% de los encuestados reconce que desconecta y se pierde en sus ensoñaciones
  • El 73% aprovecha para hacer otras cosas
  • Un 39% se echa una cabezadita (malditas sabandijas afortunadas)

5 Trucos para Fingir que Estás en una Reunión

Si eres parte de ese 73% que aprovecha una reunión para adelantar trabajo, responder correos, mantenerte activo en las redes sociales o intercambiar mensajitos con tu pareja, que sepas que estás faltando miserablemente al respeto del resto de tus compañeros. ¿Por no prestar atención? Nah, ellos tampoco lo hacen. El problema es que ellos están perdiendo el tiempo y en cambio tú no. No es justo.

Por eso, y sin que sirva de precedente, aquí tienes 5 trucos para fingir que estás en una reunión. Utílizalos con sabiduría para que parezca que participas en la misma medida que el resto, y procura intercalarlos para que nadie sospeche.

  • Cambia la Perspectiva. Es infalible. Cuando notes que tus compañeros están centrándose en algún micro-detalle de lo que sea, propón dar un paso atrás para ver la imagen global. En cambio, si están hablando de vaguedades de alto nivel, lo que tienes que hacer decir que muy bien, pero que conviene ir aterrizando el tema. En cualquiera de los dos casos, pensarán que eres un maestro de la estrategia.
  • Elige y Elogia. Identifica a la persona que te genere mayor empatía, que pueda subirte el sueldo o que quieras bajar su ropa interior, y elogia su último comentario. Procura no arriesgarte, haz un elogio lo suficientemente genérico que sirva en cualquier situación. “Es una idea interesante, creo que merece la pena profundizar por ese camino y ver hasta dónde nos lleva“. Conseguirás tiempo adicional para acabar un par de slides o cerrar algún bug de última hora.
  • Genera un Debate. Esta es ligeramente contraria a la anterior. Elige a la persona que peor te caiga y sugiere ladinamente que sus argumentos son subjetivos y que eso es un riesgo de sesgo que podría llevar a la toma de una decisión equivocada. No sólo estás alimentando el ego de la mesa, sugiriendo que se va a tomar alguna decisión (ingenuos) sino que además estás contribuyendo activamente al éxito de la misma. Pregúntale con educación en qué datos objetivos se basa, o qué podría hacerse para conseguirlos. Con un poco de suerte, se formará un nuevo Comité o Grupo de Trabajo, del que podrás formar parte para seguir aprovechando el tiempo en tus reuniones.
  • Invoca al Ausente. Por muy masiva que sea una reunión, siempre habrá alguien que no asista. Puede ser porque no haya sido convocado, o porque haya conseguido escaquearse de la reunión. Invocar al Ausente es una forma infalible de abrir una ronda de opiniones, muchas de las cuales pueden llegar a revelar comentarios socarrones, rencillas personales, venganzas pendientes, adicciones, líos amorosos, etc. Cuando notes que se ha llegado a alguna clase de acuerdo, preguntate en voz alta “Me gustaría saber cómo se lo va a tomar Romerales“. Aprovecha para tomar notas en tu CRM personal de las filias, fobias, oportunidades de chantaje o posibles apoyos que necesites a futuro.
  • Haz El Diagrama. Diferentes reuniones requieren diferentes diagramas. Unas veces se articulan en torno a diagramas de componentes, otros diagramas de cajas, a veces se pintarán muñequitos que representen usuarios… Dibujar un diagrama es un valor seguro pero… ¿cómo hacerlo si no estás en la reunión? No importa que no haya una pizarra blanca en la sala de reuniones, acostumbra a llevar siempre un cuaderno para tomar notas, o mejor aún, pide un papel en blanco. Y dibuja El Diagrama. El Diagrama es un arcano incontestable que aplica en cualquier reunión, puesto que relaciona tres conceptos universalmente aceptados y gestionados en cualquier empresa: tiempo, costes y alcance. Cuando lo dibujes, afirma una obviedad, como por ejemplo “No nos olvidemos que esto se trata de equilibrar los tres ejes, ¿o es que vamos a sacrificar alguno?” Habrás generado una estupenda ronda de debate que podrás usar para leer alguna review del último gadget tecnológico, sin saber si quiera de qué se estaba hablando. Recuerda resaltar los ejes mientras los dibujes, siguiendo este ejemplo. Puedes alternar la ubicación de los conceptos entre reuniones, incluso puedes dejar volar tu creatividad pintando el triángulo invertido.
Coste Objetivos Tiempo

El triángulo Coste-Objetivos-Tiempo aplica en cualquier reunión de trabajo y en la mayoría de las Cenas de Navidad Corporativas

Por cierto, si quieres saber cómo he aprendido estos 5 trucos, cuál es mi favorito, o si alguna vez los he utilizado contigo, querido lector, te recomiendo que hables con mi abogado.

Cómo Lograr que una Reunión sea Efectiva

Sólo conozco una forma de lograr que una reunión sea efectiva. De conseguir que sus participantes mantengan la atención y se concentren en lograr los objetivos definidos para la misma. Doy por supuesto que todos sabemos que hay que informar a las personas de qué se espera conseguir, de la agenda de la reunión, convocar con antelación para que se prepare, invitar a las personas que tengan que tomar decisiones, respetar la puntualidad… Todo eso está muy bien.

Pero la clave es la pasta.

Saber cuánto está costando. Exponer abiertamente el dinero que le cuesta a la organización el tiempo de sus asistentes. Y preguntar al final de la reunión si alguien pagaría de su bolsillo ese dinero por recibir los mismos resultados que se hayan conseguido.

Taximeter

El reunómetro es más efectivo si hace “cling” cada 100€ (Imagen de Anthony Gavin)

Por si te queda alguna duda, la forma de calcularlo es sencilla:

  • Suma lo que le cuesta una hora de cada asistente a la organización (no en bruto, sino en total, incluyendo la cotización a la Seguridad Social y demás costes derivados para la empresa)
  • Dividelo por 60 para saber el coste por minuto
  • Multiplica por el número de minutos transcurrido. Para optimizarlo, puedes hacerlo en bloques de 5 minutos (recuerda multiplicar por 5)
  • Y sobre todo, añade el coste de oportunidad. Es decir, lo que esas personas están dejando de hacer por ir a esa reunión.

En tu próxima reunión abre Meeting Ticker  o alguna herramienta similar (siempre y cuando sea en tiempo real) y proyecta el navegador en una pared a pantalla completa.

Si eso no hace que todo el mundo se ponga las pilas para lograr que la reunión sea eficiente, nada lo hará.

PS- Como suele ser habitual en los posts de la categoría “Money Talks”, U2 nos recuerda lo duro que es ganarse el sustento

El Traje Nuevo del Emperador

El Emperador Está Desnudo

Supongo que todos conocemos el famoso cuento de “El Traje Nuevo del Emperador“, escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837. Lo que a lo mejor no todo el mundo sabe es que se trata de una adaptación del Ejemplo XXXII de el “Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio” escrito en el siglo XIV por el Infante Don Juan Manuel. Y lo que mucha menos gente sabe es que según la homologación de cuentos que A. Arne y S. Thompson publicaron en 1910 y 1928 respectivamente, la historia de “El Traje Nuevo del Emperador” es el patrón folclórico número 1.620, con versiones en India, Sri Lanka, Turquía, Reino Unido, Escocia, Islandia, etc.

Eso quiere decir que existe un patrón ancestral (casi mítico) de comportamiento común a diferentes culturas, según el cual hay situaciones en las que una mayoría de personas, de manera espontánea, decide aceptar una situación ilógica. El patrón incluye también que siempre sale un ser puro e inocente que rompe el engaño. En el caso de Andersen es un niño, que se da cuenta que el Emperador anda desfilando por la calle como Dios le trajo al mundo, y lo dice en voz alta. A partir de ese momento el resto de ciudadanos empiezan a comentar abiertamente que el Emperador está desnudo, lo que supone su humillación y escarnio público. 

Este cuento se usa habitualmente en coaching para demostrar que a veces es necesario que alguien diga la verdad obvia que el resto de gente se niega a reconocer. Muy bonito todo.

Lo que pasa es que a veces evitamos decir cómo acaba la historia.

Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.

Keiserens nye Klæder, H.C. Andersen, 1837

Exacto. “Aguantar hasta el fin” (o lo que es lo mismo, Mantenella y no Enmendalla) y “(El Emperador) siguió más altivo que antes”.

Os podéis imagainar lo que pasó después, ¿verdad? Recordemos, que esto se escribió en el siglo XIX. En aquella época la frase “poner su cabeza en una pica” no tenía precisamente sentido metafórico. Si yo fuera el padre de ese niño, cogería a mi mujer y al chaval, robaría un par de caballos y huiría con lo puesto antes de que acabase el desfile. Nada de ir a casa a recoger las cosas. Nada de despedirse de los amigos. Ya habrá tiempo de regañar al niño cuando hayamos cruzado la frontera. Sinceramente, rezo por que aquella pobre gente lo lograse.

El Traje Nuevo del Emperador

Sí, pero el niño acabó sus días en las mazmorras

La Obsesión por dar Feedback

Necesitamos una nueva versión de “El Traje Nuevo del Emperador”. Una que nos enseñe cómo se le dice a un Emperador que va en pelotas, sin que al día siguiente suban los impuestos, se llenen las mazmorras de inocentes, monten una horca en la Plaza de la Villa y se reinstaure el derecho de pernada. Una que nos enseñe las consecuencias del exceso de feedback, de la sinceridad mal entendida, o de la importancia de la empatía.

Todos sabemos que el Emperador está desnudo. El pueblo llano lo sabe. Los chambelanes lo saben. La Guardia Real lo sabe. El Ministro y los funcionarios de la corte saben que el Emperador está desnudo. El Emperador sabe que está desnudo. Y lo que es peor, sabe que los demás lo saben.

Y aún así, ha salido bajo palio a recorrer las calles de su ciudad. Recordemos que por lo que dice Andersen, el Emperador en el fondo no era un mal tipo. Se dedicaba a sus modas, no se interesaba por los asuntos de la guerra ni de la corte. Su ciudad era muy alegre y bulliciosa. ¿Qué necesidad había de decirle delante de todo el mundo que le asomaban los huevecillos? ¿Hubiera pasado algo si le hubieran dicho, “Su Majestad, póngase este chal, que parece que refresca”? O mejor aún, “Alteza, este abrigo de marta cibelina era el favorito de su difunta madre, y va a juego con el oro y la seda de sus nuevos ropajes”.

Pues no, había que hacer mofa y escarnio público. De un Emperador. Vamos, que todos a estas alturas de la vida hemos visto o leído La Canción de Hielo y Fuego. Sabemos lo que les pasa en el Juego de Tronos a los que van por ahí diciendo verdades sin pensar.

Eddar Stark

Mira que decirle al Rey en el Trono de Hierro que su padre es su tío (Imagen de gameofthrones.wikia.com subida por MrMichiVoss)

Hay una clase de personas que han creído no sólo que tienen que decir abiertamente lo que piensan, sino que lo pueden decir de cualquier manera, y que además la gente debería estar encantada de escucharlo. Quizá no sean del todo conscientes del impacto que sus palabras pueden tener en la persona que las recibe, ni de  las consecuencias que pueden derivarse.

Pues sí, yo creo que al Teorema de la Comunicación de Shannon hay que añadirle dos nuevas cajas: impacto y consecuencia.

Impacto y Consecuencia

El feedback es ese proceso por el cual damos información a una persona para que pueda corregir su comportamiento. Has leído bien, el receptor de tu feedback es una persona. Una persona que posiblemente haya cometido un error, y lo sepa. Al Emperador, por ejemplo, no sólo le han sacado la pasta, sino que además se ha paseado en pelotas por la calle. ¿No deberíamos intentar entender primero qué ha pasado? De manera objetiva, simplemente conocer los hechos.

Conocer los hechos y el contexto nos permite ponernos en la piel de la otra persona, desarrollar nuestra empatía. Al buscar hechos objetivos, se evita la subjetividad, que suele acabar en la justificación del comportamiento erróneo. Una persona que se está justificando crea un contexto de comunicación en el que alguien juzga y alguien es juzgado. Y eso es algo que queremos evitar, especialmente en casos de relaciones asimétricas, como por ejemplo, un niño del vulgo proletario haciendo observaciones sobre el Emperador.

Ante un error, el objetivo del feedback debe ir encaminado a evitar que se repita, sin embargo, en el caso del Emperador claramente no se consigue. Es un ejemplo de error al proporcionar feedback. El Emperador no sólo no reconoce su error, sino que se muestra más altivo todavía. No quiero parecer pesado, pero sabéis lo que hacen los emperadores altivos; ya lo hemos comentado y en general tiene que ver con represión, castigos físicos e impuestos.

Siempre que sientas la necesidad de comentarle a alguien que la ha cagado, piensa por un momento si estás seguro de querer ayudar. Es fácil saberlo. ¿Qué pasa por tu mente? ¿Reconoces alguna de estas expresiones?

  1. “Éste se va a enterar”
  2. “Le voy a poner las pilas”
  3. “Menudo gilipollas, le está bien empleado”
  4. “Ya verás”
  5. “Se merece un escarmiento”

Si es así, entonces no lo hagas: no estás intentando ayudar a una persona, estás intentando humillarla, darle una lección, avergonzarla (posiblemente incluso en público), etc. Eso no es feedback, es una forma más de castigo. Desde que la Marina Real Inglesa abolió en 1860 el uso del látigo de nueve colas como herramienta de corrección de conducta, el ser humano ha desarrollado multitud de formas de castigo psicológico (que por desgracia no son objeto de este post)

Cat o'nine

“Ven un momentito, que te tengo que comentar una cosilla” (Imagen del blog Pauline’s Pirates and Privateers bajo licencia CC By-NC-ND)

El Emperador va a Coger Frío

Bien, ya estamos convencidos de querer ayudar, lo que pasa es que todavía no sabemos cómo. Así es como yo lo haría:

  • El primer paso siempre siempre siempre debe ser encontrar el momento propicio para tener la conversación. Por lo general, si hay otras personas delante no es un buen momento. A nadie le apetece que le corrijan en público, se genera una situación violenta en todos los aspectos. Cuando se producen situaciones violentas indudablemente se genera tensión, y las personas adoptan actitudes defensivas, agresivas e incluso puedan llegar a perder los papeles.
  • El segundo paso es establecer un marco de comunicación positivo que favorezca el diálogo sincero. Suele ser recomendable empezar por reconocer aquellos aspectos positivos (“Qué desfile más bien organizado, hay que ver qué lustrosos los caballos”) e incluso aplicar las conocidas técnicas de captatio benevolentiae que ya usaban en su día los juglares. Y que básicamente consisten en mostrar o exagerar tus propios defectos para que otros sean comprensivos contigo (como tú lo vas a ser con ellos).
  • El tercer paso para conseguir que un error no se repita es precisamente el reconocimiento mutuo de que ha ocurrido un error. Ya que si no, el diálogo no está centrado en la búsqueda de soluciones sino en convencer a otra persona de que ha actuado de forma equivocada. Por eso la importancia de los datos objetivos. Los datos objetivos por su propia naturaleza no están sujetos a discusión.
  • El cuarto paso es encontrar (incluso “ofrecer”, o “insinuar”…) una explicación coherente que permita a la persona poner a salvo su prestigio y profesionalidad. “Claro, su Majestad, cómo no iban a haberle engañado esos dos estadadores, si han dejado pufos por media Europa.”
  • Si has abierto la puerta a esta salida honrosa, es factible no sólo identificar las acciones correctivas (“Tápese, su Majestad”) sino un plan o proceso de cambio con el que la otra persona pueda sentirse satisfecha.
  • Definir un plan es lo que permite establecer hitos de control sobre los que comprobar si hay un progreso o un cambio en el comportamiento, que precisamente es lo que se persigue a la hora de dar feedback.
Napoleon Bonaparte Emperador

No, si hay que reconocer que el Emperador cuando se pone… (“Napoleón en su trono”, por Jean Auguste Dominique Ingres)

Pues ahora que hemos hecho esta pequeña revisión del cuento, otros Emperadores que se pasean desnudos delante tuyo pueden ser:

  • Ese compi que cree que está haciendo un buen trabajo, al que tienes que decirle que su desempeño está por debajo del esperado. Si no eres capaz de entender en primer lugar los motivos por los que cree que está haciendo un buen trabajo, ni transmitirle de manera objetiva por qué realmente no lo es, no vas a conseguir que cambie su actitud. Posiblemente consigas el efecto contrario; que se encabrone, o en el mejor de los casos, que se desmotive. Por otra parte, ¿estás seguro de que alguien le ha transmitido a esa persona qué se esperaba que hiciera? La mayor parte de las veces, este es el verdadero problema de raíz: un error a la hora de plantear objetivos, formas de validarlos y medición del grado de avance.
  • Decirle a un cliente que sus problemas organizativos son el principal riesgo para la consecución de un proyecto. ¿Estás de coña, no? Esa persona trabaja ahí. Sabe de sobra que vive en una organización monolítica que no hay forma de que eche a andar. Recuerda que es él el que pasa 8 horas al día ahí metido. Él lo sabe, tú lo sabes; si no buscas formas creativas de solucionar los problemas, sino que te limitas a exponerlos posiblemente tengas los días contados como proveedor. Te pagan por solucionar problemas, no por exponerlos.
  • Comentarle a un emprendedor cuyo proyecto estás valorando que no te crees el modelo de negocio. Una aventura de emprendimiento suele estar ligada al sueño de una persona, a su ilusión. A una creencia personal de haber encontrado una solución viable a un problema. Es algo en lo que ha metido horas (pensando, estudiando, protitpando, incluso puede que tenga una demo). Si tú no te lo crees, ¿qué necesidad tienes de tirarle al barro?. Al fin y al cabo, no es tu problema, es el suyo. Propón honestamente aspectos de mejora que quizá no haya tenido en cuenta y ofrece una salida honrosa de tu despacho. Por ejemplo, quizá el problema es tuyo que no ves dónde está el negocio.
  • “Esa blusa te queda un poco currita, cariño”. NI LO SUEÑES

La próxima vez que pase un Emperador desnudo, ¿qué vas a decirle?

Novelas para Querer Saber Más

Novelas para Querer Saber Más

Supongo que muchos estamos apurando hasta última hora los regalos de Reyes Magos, así que para los que todavía tengan compras pendientes traigo una recomendación. Se trata de 3 Novelas con N mayúscula, de esas que no sólo te enganchan, sino que no se acaban cuando te las terminas.

Porque son Novelas que te hacen querer saber más. En efecto, las 3 se basan en hechos dramáticamente reales, y por su nivel de detalle y minuciosidad, podrían pasar por Novela Histórica. Cuando las leas, atrévete a decirme que no has entrado en Google para documentarte al respecto. Incluso mientras te las estés leyendo.

Os anticipo que estas 3 recomendaciones no son para débiles de corazón ni pusilánimes. Empezamos.

Dan Simmons, “El Terror”, Roca Editorial

http://www.rocaeditorial.com/es/catalogo/sellos/roca-editorial-5/el-terror-306.htm

En “El Terror”, Dan Simmons nos transporta a la expedición para encontrar el Paso del Noroeste que el 19 de Mayo de 1845 partió de Greenhite, en Inglaterra comandada por Sir John Franklin. Formada por dos barcos, el HMS Erebus y el HMS Terror, y una tripulación de 24 oficiales y 110 hombres, las naves fueron vistas por última vez en Julio de ese mismo año en el Estrecho de Lancaster, en Canadá.

Han pasado 170 años de aquello, y sólo sabemos que el HMS Erebus y el HMS Terror quedaron atrapados en una banquisa de hielo al norte de la Isla del Rey Guillermo. Durante más de 2 largos años. También sabemos que John Shaw Torrington, John Hartnell y Willian Braine fallecieron por causas naturales en invierno de 1845. Son los únicos restos humanos que se han identificado.

En 1859, una expedición de rescate liderada por el Teniente de la Marina William Hobson encontró en un túmulo en la Isla del Rey Guillermo una nota dejada por dos de los suboficiales supervivientes: Crozier (capitán del HMS Terror) y Fitjames (capitán del HMS Erebus). Estaba fechada el 25 de Abril de 1848, tres años después de haber quedado encallados, en la que se recogía la intención de los 105 supervivientes de llegar a pie hasta la desembocadura del Río Back. A cientos de millas de distancia.

HMS Terror

CUALQUIERA que hallare este papel, se le suplica enviarlo al Secretario del Almirantazgo en Londres, con una nota del tiempo y del lugar donde se halló (Imagen de Wikimedia Commons, de dominio público en los Estados Unidos, Australia y la Unión Europea)

Desde entonces, más de 24 expediciones (la última de ella hace menos de 3 años) se han enfrentado al hielo del Ártico para hallar los restos de dos naves de más de 300 toneladas cada una, y de las cerca de 130 personas que viajaron en ellas. Sin éxito.

Y gracias a los resultados de las mismas, Dan Simmons ha podido hilvanar el relato de lo que sucedió a los hombres de la Expedición Perdida de Sir John Franklin.

Desperación. Hielo. Angustia. Frío Extremo. Supervivencia. Canibalismo. Rebelión. Motín. Y una criatura bestial que está cazando a los marineros uno a uno. Una novela claustrofóbica que transcurre en un desierto helado.

James Ellroy, “La Dalia Negra”, Zeta Bolsillo

http://www.casadellibro.com/libro-la-dalia-negra/9788498721973/1244069

El 15 de Enero de 1947, en el parque Leimert de Los Angeles, apareció el cadáver brutalmente mutilado de Elisabeth Sort. Su cuerpo, convenientemente limpiado y drenado de sangre, había sido seccionado en dos a la altura de la cintura. Sus labios fueron cortados formando una terrorífica sonrisa; se le extrajo el corazón, el bazo y los intestinos; y presentaba golpes, laceraciones y amputaciones por todo el cuerpo.

Dalia Negra

Elisabeth Short, fichada en 1943 por consumir alcohol siendo menor (Imagen de Wikimedia Commons de dominio público)

El asesinato de Elisabeth Short, o Dalia Negra como la bautizó la prensa, permanece oficialmente sin resolver en el archivo de la Policía de Los Ángeles. Y es el telón de fondo con el que James Ellroy inaugura su célebre Cuarteto de Los Ángeles.

Hablar de Ellroy es hablar de oscuridad. Y de la historia reciente de Estados Unidos. En La Dalia Negra, Ellroy hace una vivisección de la corrupción de la sociedad angelina, deslumbrada por las estrellas de Hollywood y plagada de mafiosos de la talla de Bugsy Siegel, Micky Cohen o Jack Dragna. Corrupción que empapa por igual al Departamento de Policía de L.A., plagado de excombatientes de la Segunda Guerra Mundial que conviven con tipos que prefieren mirar para otro lado, o que directamente están en la nómina de la mafia.

Olvida todo lo que has visto en Mulholland Falls, Gangster Squad o Mob City. Tu fuente es Ellroy. Espero que estés preparado para leer sobre brutalidad policial, porque Elloy es el  heredero de Dashiell Hammet y Raymond Chadler. Gran conocedor de la ciudad, la época y los bajos fondos, la novela te envuelve en datos, sucesos y personajes reales, mientras desentraña una investigación tan brutal como minuciosa. A lo largo del Cuarteto de Los Ángeles asistimos a la evolución de la ciudad y su Departamento de Policía, y podemos anticipar los cambios en la narrativa de Ellroy, cada vez más breve, más concisa, como el disparo de un .38. Hay que empezar por Dalia Negra el Cuarteto de Los Ángeles y hay que evolucionar con Ellroy para poder leer la trilogía American Tabloid.

Alan Moore & Eddie Campbell, “From Hell”, Planeta de Agostini

http://www.planetadelibros.com/from-hell-nueva-edicion-libro-90644.html

Tengo pendiente hacer el recorrido que hacen Sir William Gull y su cochero Netley por los principales monumentos masónicos de Londres en el Capítulo IV. La interpretación que Alan Moore hace de los sucesos de Whitechapel es sencillamente magistral.

From Hell

Catch me when you can, Mr Lusk (Imagen de Wikimedia Commons, de dominio público)

Con una riqueza de detalles, y una abundante cantidad de documentación que lo convierten en una narración tan didáctica como verosímil, el tándem formado por Alan Moore y Eddie Campbell desgranan a lo largo de más de 600 páginas de novela gráfica una de las teorías sobre la identidad de Jack el Destripador.

Y es la propuesta en 1976 por Stephen Knight, según la cual los asesinatos formaban parte de un complot para encubrir el nacimiento de un hijo ilegítimo del Príncipe Alberto Victor, Duque de Clarence y nieto de la Reina Victoria.

La limpieza del trazo de Campbell, el entintado en blanco y negro, la recreación del Londres señorial y de sus suburbios, son el complemento perfecto a una poderosa narración. Al igual que ocurriera con Watchmen, From Hell requiere concentración, y una lectura dedicada para empaparse de toda su riqueza.

Esta obra, publicada entre 1989 y 1996 y recopilada íntegramente en 1999, ha ganado entre otros 5 premios Eisner y 3 premios Harvey.

El Ritual de Purificación

El Ritual de Purificación

Empecé 2013 haciendo un ritual de purificación que había leído en Internet: tirando a la basura 50 “cosas” que tenía en casa. De todo tipo, camisas de vestir, de sport, camisetas, zapatos, libros… Incluso tiré mi colección de cintas de Pink Floyd (tranquilos, las tengo en digital)

La coach que promovía este método decía que si lograbas la disciplina de deshacerte de tantos “objetos” (muchos de los cuales llevaban tiempo contigo) interiorizabas una dinámica de dejar atrás tus ataduras materiales y empezabas el año en un estado mental que favorecía el cambio.

Recicla

Hay un lugar para cada cosa (Imagen de Dave Goodman)

Visto con perspectiva, os diré que aunque me cuesta reconocerlo, fue algo positivo: tiré un montón de mierda a la basura y me pasé semanas entretenido comprando mierda nueva. Pero al menos, tuve la oportunidad de elegir qué nueva mierda consumía, y parte de ella me ayudó a ser diferente.

Nueva música, nuevos libros, nueva ropa… En definitiva, nuevas formas de manifestar tu personalidad, tu carácter, tus objetivos, tus ambiciones, tus miedos, o por qué no, nuevas formas de inspiración.

La moraleja es que cualquier momento es bueno para dejar atrás aquello que éramos para hacer sitio a lo que vamos a ser, sobre todo si no coinciden. Pero hazlo.

Tengo 3 bolsas de basura de comunidad esperando a que llegue mañana. He puesto en la lista negra unas deportivas que ya no me pongo. Me gustan, son de Onitsuka Tiger, y están como nuevas. Pero llevan un año en el zapatero. Tengo corbatas que ya no se ven por el mundo, muchas todavía me recuerdan a reuniones donde las he usado, y he llegado a creer que esas corbatas me ayudan a recordar qué hice bien y qué hice mal. Chorradas. Detrás de mi colección de DVDs hay dos filas de películas en VHS que no voy a volver a ver en mi vida, no por nada, es que el combi DVD+VHS tiene los días contados. La XBOX 360 está encima del armario. Seguramente haga algún experimento con ella tipo “cadena de favores”

Osea. Que tengo todo listo para hacer mi Ritual de Purificación.

Feliz 2014

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Estoy bastante cabreado, desde el viernes pasado Google ya no me resalta los Ads en los resultados de búsqueda. Sólo me pasa en el Mac de la oficina, pero lo hace en Chrome, Safari y Firefox. En casa de momento no me han aplicado esta “upgrade“. Así que me he instalado la extensión de AdBlockPlus, y he activado la opción de que no me muestren publicidad no intrusiva.

Cómo he podido vivir todo este tiempo sin esto…