Yo, robot

Aunque se estima que en el mundo vivimos más de 7 billones y medio de personas, en realidad la mayoría no existimos. Al menos en Internet. Queridos amigos, reconoced conmigo que el captcha no es suficiente, vamos a acabar implantando el test de Voight-Kampff para cualquier click, like o submit que se precie (sí, el de Blade Runner) Veamos 3 ejemplos de negocios exitosos que alimentan ecosistemas emprendedores basados en el fraude.

1. El restaurante mejor valorado que no existía

Imagina que estás pasando unas apacibles vacaciones en el paradisíaco entorno del Lago de Garda y no sabes dónde ir a comer. Abres TipAdvisor y buscas los restaurantes mejor valorados de la zona, siguiendo la promesa de la red social de que son las personas como tú, con sus puntuaciones y comentarios, los que hacen los rankings (y no la maldita propaganda, o la inversión en publicidad). La verdad es que te llevarías una decepción, porque irías de cabeza al “Ristorante Scaletta” que no sólo no existía, sino que estaba en lo alto de un monte 😦

Ristorante Scaletta

Ristorante Scaletta, vaya jeta

En efecto, todo era una invención de un diario italiano, que quería demostrar que TripAdvisor no sólo no valida ni comprueba las valoraciones de los usuarios, sino que le daba igual que los locales existiesen. En un mes, este restaurante se convirtió en una referencia de la zona. Puedes leer el experimento aquí (no hace falta italiano nivel Dante, se entiende por el contexto)

Precisamente en Italia, la autoridad Antimonopolio fijó una multa para TripAdvisor por la falsedad de sus reviews, de nada más y nada menos que de 500.000€ Al final, un juez resolvió este verano el caso, admitiendo la apelación de la empresa y desestimando la denuncia. El motivo:

TripAdvisor never asserted that all the opinions were real, even mentioning that verification was impossible and to consider the trend rather than each comment one by one”

TripAdvisor tiene más de 250 millones de reviews. ¿Cuántas de ellas corresponden a personas que han pagado realmente por un servicio? NPI (No Puedo Intuirlo) Recientemente se ha lanzado una campaña en twitter (#noreceiptnoreview), en la que los hosteleros que no pagan por sus reviews (o sus bots amaestrados) quieren concienciar a TripAdvisor de la necesidad de que se verifique que los usuarios realmente están valorando servicios que han consumido. La empresa ya ha comunicado que de momento lo descarta.

Todo esto tiene que ver con que un estudio de la Harvard Business Review concluyó que una, una miserable estrella más en Yelp hacía que el volumen de ingresos de un restaurante independiente subiese entre un 5 y 9%.

Se lo que estás pensando: hagamos un ejército de bots y gestionemos esas reviews a cambio por ejemplo del 30% de aumento de facturación.

2. No te libras de tu cuñao ni en Amazon

Al igual que en TripAdvisor, también Amazon es un nido de cuñaos. Entendiendo como tal el término cariñoso con el que nos referimos a personas que opinan de cosas de las que no saben y sin tener el contexto. Y lo que es peor, a muchos les pagan y hay varias empresas que viven de ello.

¿Por qué? Porque por ejemplo en España 2 de cada 3 consumidores leen las recomendaciones antes de comprar, y en su día, la plataforma de revisión y valoración Reevoo estimó que los productos con más de 50 reviews incrementaban su tasa de conversión en un 4,6% Es más, la propuesta de valor de Reevoo a los retailers es aumentar sus ventas un 18%

fiverr

Hago reviews por cerveza

Algunos datos que pueden interesar:

  • En internet te hacen por 5$ una valoración de 5 estrellas de tus artículos en la tienda de Amazon; por ejemplo en el sitio de micro empleos Fiverr (que por cierto levantó 30 millones de $ en rondas de financiación en 2014). Hay sitios, como BuyAzonReviews que te las venden por 22€, pero ojo, porque son revisiones de calidad
  • Precisamente Amazon acaba de demandar a 1.114 personas que desde Fiverr se ofrecían a escribir valoraciones falsas, alegando que están incumpliendo los términos de servicio. Si alguno tiene interés, puede leerse la demanda porque está subida a scribd. Ya lanzó otro proceso de demanda en abril contra cuatro empresas que ofrecían este servicio.

De hecho, Amazon anunció en junio que empezaría a usar sus modelos de Machine Learning desarrollados a medida para detectar recomendaciones falsas, preocupados por ese ecosistema que surge a su alrededor de gente que se lucra con las reviews falsas, y el impacto que esto tiene en la credibilidad que perciben los clientes. El objetivo del sistema es aprender qué reviews han sido útiles y valiosas para los usuarios, y se aplicará tanto a las estrellas como a los comentarios de texto; dando peso a las valoraciones de usuarios validados, tomando en cuenta las valoraciones de 5 estrellas de productos mediocres, etc.

¿Cuánto puede haber invertido Amazon en sus motores de ML? Ojalá lo supiera. Lo suficiente como para haber llegado a paquetizarlo y ofrecerlo como Machine Learning as a Service.

3. Nadie clickea en tus banners

Aunque algunos expertos de la cosa parece que acaban de darse cuenta, el modelo de pago por impresiones está robotizado que se sepa al menos desde marzo del año 2004.

Por aquél entonces, un señor llamado Michael A. Bradley intentó extorsionar a Google: si no le pagaban 100.000$ abriría masivamente un software de su inversión en el que había trabajado durante 5 años, capaz de generar 3.000$ al mes de ingresos para todos aquellos que quisieran montar modelos de estafa en publicidad. Entre los testimonios de su web, alegres apandadores reconocían haber generado 30.000$ al mes con sólo 10 cuentas de AdSense, con el irrisorio coste de 250$ en concepto de licencia.

Quizá el problema pase de castaño a oscuro cuando son los propios intermediarios del modelo de publicidad online quienes crean los esquemas de fraude. En 2013, The Wall Street Journal publicó que el 54% del tráfico publicitario que redes de anunciantes, brokers y agencias vendieron (y cobraron) entre Mayo de 2012 y Febrero de 2013 no lo vio ningún ser humano.

La Association of National Advertisers (ANA) publicó en Diciembre de 2014 datos demoledores sobre el dinero que se están gastando los anunciantes en conseguir que haya bots que vean sus anuncios. En particular, 6,3 mil millones de $. El estudio, que tuvo en cuenta las campañas online de 36 grandes empresas (como Ford, Nestlé o Pfizer) analizó 3 millones de dominios durante 60 días, contabilizando 5,5 mil millones de visitas. Algunos de los datos:

  • El 11% de las impresiones en display son generadas por bots
  • Lo que se dispara hasta el 23% en el caso de vídeos. Vamos, que si te quieres hacer Youtuber, monta una botnet
  • Por la noche todos los gatos son bots. El 28% del tráfico nocturno lo generan las máquinas
  • Hay dominios en los que el % de bots se sale de la media, relacionados con finanzas (22%), familia (18%) y hogar (16%)
  • En el caso del sourced traffic el % de bots llega hasta un deslumbrante 52%, cuando debería ser una garantía de mayor calidad de la visita

En fin, es un negocio redondo. La siguiente imagen os podrá dar una pista de toda la gente que puede llegar a lucrarse gracias a una sencilla red de bots.

Bots

Chain of fools

Como veis, el único que no sale es el anunciante, o como a muchas personas les gusta decir, “el que paga la fiesta”

4. Arañas contra Bots

Si estás pensando montar una estafa de publicidad en internet, ten en cuenta que los principales esquemas de fraude se simplifican en dos:

  • Creas una red de bots en sólo 15 minuos, te pones a infectar ordenadores y te acercas a algún eslabón de la cadena a vender tráfico. Siempre que alguien considere que puede meterle un markup a tu coste y vea los grandes números, hay mercado seguro.
  • Montas una red de sites donde coloques los anuncios, inviertes en SEO para justificar lo bien posicionado que estás, y sobre esos, generas tu propio tráfico.

Pero esto no es todo vino y rosas, hay gente ahí fuera que te va a intentar cazar. En Febrero de 2014, Google compró spider.io una startup con sede en Londres en la que un equipo de 7 personas llevaban 3 años desarrollando herramientas que detectasen esquemas de click fraud. Aunque los detalles de la operación no son públicos, el movimiento de Google iba encaminado a luchar contra la principal lacra de su negocio de publicidad. Las redes de bots perjudican la credibilidad de todos los actores de la cadena, afectan a los precios, pervierten el modelo y sobre todo, es una estafa para el paganini. Un año después de la compra de Google, el equipo Antifraude está formado por 100 personas. No es de extrañar si tenemos en cuenta que según la consultora Evidon (hoy Ghostery), Google sirvió más de 316 mil millones de impresiones de anuncios en 2013.

Precisamente, en 2013 spider.io desveló la red Chamaleon, una botnet de más de 120.000 equipos infectados que costaba a los anunciantes del orden de 6 milones de dólares al mes gracias a 9 millones de visitas ficticias. Estamos hablando de un CPM de 0,66$ El informe había detectado además que la red estaba entrenada para simular tráfico en 200 servidores diferentes.

Lo interesante, al menos para mí, era el por aquél entonces refinado funcionamiento de la botnet, cuyo primer rastro se remonta a 2012. Porque los ordenadores infectados simulaban comportamientos y patrones de navegación humanos.

bladerunner

Es su cumpleaños y le regalan una cartera de piel

Cada una de las máquinas de la red simulaba sesiones concurrentes en diferentes sitios web, creando peticiones de navegación que haría un ser humano. Por ejemplo, para no despertar sospechas, los bots eran conservadores: hacían click según patrones aleatorios en varias zonas de la página, hacían movimientos del cursor también al azar, mantenían el ratio de click through en los anuncios por debajo del 0,02%, y generaban patrones de movimiento de ratón sobre los banners del 11%.

Detectar el fraude no es sencillo, y muchas veces tiene que ver con la comparación estadística de la navegación y comportamiento de sesiones, zonas en las que se producen los clicks, la detección de operaciones masivas de destrucción de sesiones y creación de las mismas, etc. Aunque también incluye meterse en los foros del mercado negro, donde donde se compra y vende tráfico, y se gestionan rankings de reputación. Una vez que se identifica un patrón de una botnet, se sube a los servidores PowerDrill de Google, capaces de procesar medio trillón de datacells en menos de cinco segundos, de forma que procesan cantidades masivas de tráfico recibido en un site buscando esos patrones.

chamaleon-patterns

El patrón de comportamiento de Chamaleon que detectó spider.io

Cuando se identifican patrones de navegación robóticos, Google echa el freno: deja de pagar al publisher que publicó el anuncio, y no cobra al anunciante.

PS. Bot Data

Teniendo en cuenta que el 61,5% del tráfico de Internet es cosa de bots, a veces me pregunto cuántos data scientist hay por ahí analizando pautas generadas por máquinas.

PPS. Los bots de LinkedIn

Y en LinkedIn ¿también hay bots y cuentas fake?

Pues claro, ¿qué os habéis creído? Tened en cuenta que como dice el título del post, al contrario que en muchas redes sociales, en LinkedIn existimos de verdad. Y desde vuestra lista de contactos podéis exportar una bonita hoja Excel de direcciones de correos validadas de personas validadas.

Oro en paño para los reyes del spam. O las reinas.

 

spam

Solamente di NO

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Sutter, Marshall, Brannan

Sutter, Marshall, Brannan

Suiza, 1833. Johann Sutter ha terminado su servicio en el cuerpo de Artillería del ejército suizo. Johann Sutter ha dilapidado la fortuna de la familia de su mujer. Johann Sutter sabe gastar dinero. No sabe gestionar un negocio. No sabe cómo hacer frente a sus deudas. No quiere ir a la cárcel. Francia, 1834. Johann Sutter abandona a su mujer y a sus cinco hijos, y se embarca camino de Nueva York.

Oregón, 1838. John Sutter y un grupo de alemanes, rusos y nativos recorren Oregón hasta Yerba Buena. California, 1839. El Capitán Sutter de la Guardia Suiza ha establecido una colonia en la Alta California de más de 48 mil acres de tierra. Él la llama “Nueva Helvetia”. Los demás, Fort Sutter. Fort Sutter acoge a colonos, pioneros, indios Mewuk y Maidu. En Fort Sutter trabaja James Marshall.

Fort Sutter

Fort Sutter, 1849 (Obra de J.W. Revere, publicada en New York por C.S. Francis en 1849. Imagen de Dominio Público en USA extraída de Wikimedia Commons)

Illinois 1844. Los doctores recomiendan al granjero James Marshall viajar al Oeste para recuperarse de la malaria. James Marshall recorre el Oeste siguiendo la Ruta de los indios Siskiyou. California, 1845. James Marshall llega a un asentamiento de colonos que se dedican a la ganadería. El asentamiento tiene un aserradero. El asentamiento necesita a alguien que eche una mano. El asentamiento necesita ampliar las tierras. El asentamiento necesita más reses en las tierras. El Capitán Sutter de la Guardia Suiza consigue dos leguas de terreno para James Marshall. Mayo de 1846. James Marshall se alista en el Batallón del Capitán John Frémont para luchar en la guerra contra México. Febrero de 1847. James Marshall termina su servicio y descubre que ha perdido su tierra y sus reses.

Agosto de 1847, James Marshall se asocia con John Sutter y recluta una cuadrilla de nativos y mormones para construir un nuevo aserradero en Coloma, 60 kilómetros al norte de Fort Sutter, en el cauce del Río de los Americanos. El material que necesitaban lo había comprado en la tienda de Sam Brannan.

Sutter's Mill

James Marshall posa frente al aserradero de Fort Sutter (Imagen de Dominio Público extraída de Wikimedia Commons)

Yerba Buena, 1846. Sam Brannan llega al pueblo junto con otros 250 mormones y funda la primera Misión de la congregación de los Santos de los Últimos Días. Aprovechando la imprenta de la Misión, lanza el segundo periódico de la región, el California Star. 1847, Sam Brannan abre una tienda de suministros en Fort Sutter. El consejo de Yerba Buena renombra la ciudad durante la guerra con México. Deciden llamarla San Francisco.

Enero 1848

La mañana del 24 de Enero de 1848, James Marshall baja al dique que su cuadrilla está construyendo para ensanchar el cauce del Río de Los Americanos. Encuentra reflejos dorados entre el barro. Encuentra piedras del tamaño de nueces. Decide envolverlas en un pañuelo y llevárselas a John Sutter. John Sutter tiene una enciclopedia. Tiene ácido nítrico. James Marshall y John Sutter tienen oro puro. También tienen miedo. No quieren que el oro arruine los planes de expansión de sus tierras de ganado. No quieren que el oro arruine la construcción del aserradero. Deciden mantenerlo en secreto.

No lo consiguen. Los mormones que trabajan en el aserradero avisan a sus hermanos en Fort Sutter. Los hombres de la cuadrilla sacan 100$ del lecho del río todos los días. Los hombres de la cuadrilla no quieren construir un aserradero. Que le den al aserradero. El 9 de Febero de 1848, el encargado de la tienda de Sam Brannan en Fort Sutter recibe a Jacob Wittmer, que quiere pagar con oro una botella de brandy. El propio Sutter tiene que intervenir y confirma que el oro es auténtico. Sam Brannan se entera. Sam Brannan viaja a Fort Sutter. Joder han encontrado más oro del que pueden sacar del río. Sam Brannan no quiere mancharse las manos de barro.

California

Young man, go west! (Sailing to California for the Californian Gold Rush, imagen de Dominio Público en USA extraída de Wikimedia Commons)

Mayo 1848

Sam Brannan lleva semanas comprando todas las bateas de la región. Todos los picos y las palas. Acapara provisiones. San Brannan tiene todo lo que alguien necesita para buscar oro. Sam Brannan tiene la única tienda que hay entre San Francisco y Coloma. Sam Brannan tiene un periódico.

El 12 Mayo de 1848 Sam Brannan recorre las calles de San Francisco gritando que se ha encontrado oro en el Río de los Americanos.

Sam Brannan vende a 15$ las bateas que a él le costaron 20 céntimos. Trabaja con un 99% de margen de beneficios. Ingresa 36.000$ en 9 semanas. Ingresa 149.000$ al mes. En 1856, la ambición y la lujuría de Sam Brannan le deja fuera de los Santos de los Últimos Días. ¿A quién le importa? Posee la quinta parte de San Francisco y Sacramento. San Brannan está haciendo 500.000$ al año.

La Fiebre del Oro

En 1850, una persona tenía que pagar el sueldo de 6 meses para cruzar los Estados Unidos y llegar a California. Aunque muchos de los mineros encontraban oro, lo cierto es que resultaba una inversión ruinosa. Los diarios de la época recogían que los ingresos medios de un buscador de oro estaban en torno a los 4,19$ al día. Pero como la mayor parte de la población activa se echó al monte a buscar oro, se disparó la demanda de mano de obra en las ciudades. En San Joaquín, un carpintero ganaba 25$ al día. Un minero 8$.

Por otra parte, de estos salarios había que descontar los gastos derivados de material, comida y alojamiento. Debido al exponencial incremento de la población, y a que cada vez menos gente trabajaba en el campo y en las granjas, el precio de la vida subió en California. Los gastos de manutención se dispararon. La estimación es que cada semana un habitante del condado de El Dorado gastaba entre 12$ y 14$ en manutención. En Nueva York, 1,78$.

Mineros

Audentes fortuna iuvat (Imagen de Dominio Público de autor desconocido)

La Fiebre del Oro no contribuyó a la riqueza de los mineros. En 1855 era una tarea tan penosa que sólo resultaba rentable para los propietarios de las empresas mineras. Sin embargo contribuyó al crecimiento de California. En 5 años, San Francisco pasó de tener 400 habitantes a 35.000. Con 250.000 habitantes en 1850, California fue admitida como Estado Libre. Además de Sam Brannan, otros emprendedores consiguieron hacerse millonarios:

  • Phillip Armour controlaba las exclusas de uno de los canales que permitía el paso del agua a los ríos donde se buscaba oro. Con la fortuna que hizo se trasladó a Milwaukee, donde fundó Plankinton, Armour & Company, un emporio de carne de cerdo enlatada con el que logró facturar cerca de 2 millones de dólares durante la Guerra Civil Americana.
  • John Studebaker empezó fabricando carretillas para los mineros. Con el dinero que consiguió fundó Studebaker Wagon Corporation, empresa proveedora de vagones de suministros del Ejército de la Unión. A principios del siglo XX, Studebaker entró de lleno en el negocio de los automóviles. En 1909, había ingresado más de 9 millones de dólares distribuyendo maquinaria agraria.
  • Henry Wells y Willian Fargo fundaron en 1852 en San Francisco una empresa que ofrecía servicios postales y financieros a sus clientes, con una capitalización inicial de 300.000$. En 1866, el servicio de diligencias de Wells & Fargo cubría más de 3.000 millas de territorio, desde California a Nebraska. En 1888, Wells & Fargo conectaba más de 2.500 comunidades en 25 estados de Costa a Costa.
  • Levi Strauss abrió su tienda en 1853, donde pertrechaba de provisiones a los mineros. En 1872, junto con su socio Jacob Davies, patentó un nuevo modelo de pantalones de trabajo, más resistentes y con ribetes en los bolsillos. A partir de ahí comenzó la producción de la prenda de vestir más fabricada de todos los tiempos.

En los Brazos de la Fiebre

En 1848 hay 5.000 mineros en las tierras que reclama Sutter buscando oro. En 1849, 40.000. En 1852 llega a haber más de 100.000 mineros buscando oro en California. James Marshall no puede terminar su aserradero. James Marshall es expulsado de sus tierras por los buscadores de oro. John Sutter ve como todas sus tierras son devastadas por los buscadores de oro y expropiadas por el Estado. John Sutter quiere formar una ciudad, pero en 1858 el Congreso de los Estados Unidos desoye su reclamación por la propiedad de las tierras. En 1860 James Marshall hace fortuna con unos viñedos en Coloma y decide probar suerte buscando oro. En 1870 John Sutter consigue una pensión de 250$ al mes por los impuestos pagados por una tierra que no era suya. Pasaría el resto de su vida reclamando al Congreso que restituyesen sus posesiones. En 1872 James Marshall consigue una pensión del Estado de California. En 1878 James Marshall vive arruinado en una cabaña en Coloma, donde moriría 7 años más tarde. En 1880 John Sutter murió sin recibir la indemnización que reclamaba.

Sam Brannan no acabó mucho mejor. Fracasó en sus inversiones. El adulterio le llevó a liquidar sus propiedades tras un acuerdo millonario de divorcio. Cayó en el alcoholismo. En 1888 consiguió vender las pocas tierras que le quedaban para cancelar sus deudas. En 1889 Sam Brannan dormía en las bodegas de los Salones. La mañana que le encontraron muerto, nadie sabía quién era.